Introducción a la Webicultura

Lo quieras o no, tu negocio también vive en la web. De ti depende que la parte digital de tu negocio dé fruto o crezca a su aire como una mala hierba. De eso se trata la Webicultura: cuidar tu presencia en internet para que forme parte de tu negocio y te proporcione la cosecha que necesitas.

Jardin de montagne Bio

Dicho de otra forma, tu presencia en internet (web + blog + perfiles en redes sociales + …) es como un huerto que espera tus cuidados cada mañana. Como una granja esperando producir.

Es cierto que muchas veces agotamos todos los recursos, humanos y materiales, en terminar nuestra web corporativa y la tentación de dejarla crecer a su aire es demasiado grande.

Pero no olvidemos la analogía del huerto: si no lo cuidamos, rápidamente se nos convertirá en un criadero de malas hierbas.

¿Pero qué tenemos plantado en este huerto? ¿Qué estamos criando en la granja?

Simple y llanamente, todos aquellos elementos que conforman nuestra presencia en internet como negocio:

  • Tu página web corporativa.
  • Tus perfiles corporativos en las redes sociales.

Aquí es donde tú puedes empezar a sembrar lo que realmente quieres contar de tu empresa en internet. Y no vale sembrar cualquier cosa,

Insisto: Empezar a sembrar.

¿Y ahora qué? Ahora toca hacer crecer tu presencia a internet. Que crezca lo sembrado, que el rebaño se multiplique.

La foto en sí no tiene créditos, pero igualmente os recomiendo disfrutar de "Shaun the Sheep" ;)

La foto en sí no tiene créditos, pero igualmente os recomiendo disfrutar de “Shaun the Sheep” ;)

¿Pero crecer en qué? ¿Cantidad de archivos? ¿Fotos a mansalva?

No. Visitas, o dicho de otra forma, gente a quien transmitir lo que quieres contar de tu empresa.

¿Y cómo captar visitantes para tu página web corporativa?

  1. Teniendo muy claro lo que quieres que pase con esos visitantes una vez te lleguen: ¿Para qué los quieres? No es que esto por sí sólo te sirva para captar gente, pero sí para orientarte a conseguir los visitantes que realmente necesitas.
  2. Haciendo que tu web sea del gusto de Google. Lo que se conoce como SEO (Search Engine Optimisation, es decir, Optimizar tu web para Google).
  3. Pagar a Google por unas cuantas visitas más mediante los anuncios de Google AdWords (el SEM de toda la vida: Search Engine Marketing o pagar a Google por unas visitas de más).

Todo sin olvidar esos visitantes que necesitas, que Google por sí solo no nos sirve de nada.

¿Y cómo captar visitantes para tus perfiles corporativos en redes sociales?

  1. Igual que con tu web, teniendo muy claro para qué quieres visitantes en tus perfiles.
  2. Decidir qué red social es la que realmente te interesa. Cada red social te ayudará de una forma muy particular y no todas se pueden sembrar con lo mismo.
  3. Conseguir el contenido (texto, videos, fotos, audios… lo que sea) que sean del gusto de tus visitantes y, es más, les guste tanto que no puedan les falte tiempo para compartirlo con los demás.
  4. Pagar a esas redes sociales para conseguir más visitantes a tus perfiles:
    1. Anuncios promocionando tu pefil.
    2. Anuncios promocionando alguno de tus contenidos por separado.

¿ Y ya está? No, ni de lejos.

Hasta aquí hemos plantado la huerta, pero ¿realmente la hemos hecho crecer? ¿Sabemos cuántas ovejas tenemos en el rebaño? ¿Cuánta carne nos darán las terneras? ¿Cuánta leche en cada tanda de ordeño de las vacas?

business man covers his eyesPorque, si nos quedamos aquí iremos a ciegas o, como mínimo, tomaremos decisiones a bulto cuando es nuestro deber decidir en base a datos reales.

Y si antes tuvimos un especial cuidado en decidir para qué queríamos los visitantes, podremos decidir qué medir para saber si realmente crecemos o no.

¿Y cómo lo medimos?

Pues cada caso tiene su disciplina:

  • Web Analytics para tu web corporativa (habitualmente con Google Analytics).
  • Social Media Analytics para tus perfiles en redes sociales (cada red social tiene su sistema).

¿Y ya está? No, pues la siembra y crecimiento de los productos de la huerta no evitarán que nos crezcan las malas hierbas.

¿Y cuáles serían nuestras malas hierbas? Los contenidos referentes a tu empresa que los usuarios tengan a bien de compartir en otras webs y redes sociales fuera de tu control. Pero en nuestro caso, en vez de arrancarlas (algo de sobras imposible) lo que haremos será cuidar nuestra Reputación Online (ORM) detectando los comentarios negativos para gestionarlos y los positivos para aprovecharlos.

Sí, todo esto es mucho trabajo para una persona sola. Pero nadie dijo que lo tuvieras que hacer tú sólo.

Lo único que es imprescindible que hagas tú es decidir quién te va a ayudar.

¿Quieres saber más sobre Webicultura?

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