Webicultura: qué sembrar en tu página web (1de2)

Como buen webicultor, antes de ponerte a plantar como un desesperado, debes reconocer las condiciones del terreno para ver si te conviene más secano o regadío.

Campo de trigo en Olleros (Palencia) por juanjominor en Klicr

Campo de trigo en Olleros (Palencia) por juanjominor – Flickr

Es el momento de pensar detenidamente lo que compartirás en tu web antes de ponerte a darle al teclado como un loco. Antes de pensar en posicionamiento SEO (cómo atraer a Google) debes pensar qué puedes ofrecer y cómo presentarlo a los que leerán tu web.

Es decir: pensar antes de sembrar, por que sembrar no es tirar semillas a lo tonto.

Lo principal es saber para qué quieres una web. Y la respuesta más obvia es que, ya que la web tendrá un coste (en tiempo y/o en dinero) la necesitas para ganar dinero, es decir, vender. Tuitea ésto ;)

Teniendo en cuenta esto, la estructura básica de tu web responderá a tres preguntas:

  1. ¿Quién eres?
  2. ¿Qué vendes?
  3. ¿Cómo puedo conseguir lo que vendes?

Y estas preguntas no te las hago yo, ni te las harás tú. Te las hará, de forma inconsciente, cada visitante que llegue a tu web. Así que respóndele:

1. ¿Quién eresrealmente? Es decir, ¿te presentas como persona o como empresa?

La primera tentación es soltar tu Curriculum Vitae (si te presentas como persona) o la historia de la empresa desde su fundación. Pero no caigas en el error. Intenta ir más allá. Piensa en cómo seducir al lector:

  1. Busca la manera de contarle los beneficios que recibirá con lo que ofreces.
  2. No te enrolles. Frases claras. Párrafos cortos.
  3. Prueba tu valía, especialmente, con testimonios de clientes satisfechos.

2. ¿Qué vendes?

Por que vender, lo que se dice vender, todos vendemos:

  • Tus servicios
  • Tus productos

Si son servicios, céntrate en los beneficios para tu cliente potencial y los testimonios de tus clientes satisfechos (más o menos como en tu presentación en la sección Quién eres).

Si son productos, no te quedes en las descripciones técnicas y sigue el mismo esquema: beneficios+testimonios. Y muy importante, prioriza los productos a presentar.

Por que si te propones llenar tu web con todo tu catálogo terminarás agotado antes de tiempo y, además, cuando estés por el producto 100 te darás cuenta de que los estás clasificando mal o que las descripciones de los productos sólo las entiendes tú y, desgraciadamente, tienes que volver a empezar de nuevo.

Mejor elige de 3 a 5 productos:

  • Los que mejor margen comercial te dan: así obtendrás más beneficio.
  • Los que mejor se venden: así te posicionarás más rápido en el mercado.
  • Aquellos de los que tienes más stock: así te los quitas de encima.
  • Los que sean productos tuyos en exclusiva: así podrás demostrar un valor añadido de tu empresa

Y de esos productos…

  • beneficios para el cliente potencial
  • testimonios de clientes satisfechos
  • fotos del producto
  • algo de información técnica
  • y el precio.

3. ¿Cómo puedo conseguir lo que vendes?

Aquí la cuestión es si te animas a convertir tu web en un comercio electrónico.

Por que sí, no hay nada comparable a la posibilidad de tener una tienda abierta las 24 horas del día con un escaparate a la vista de cualquier usuario del mundo. Pero no es tan fácil como apretar un botón.

De hecho implica, simple y llanamente, llevar tu página web a una liga completamente diferente. Empieza preguntándote:

  • ¿Qué modo de pago debo aceptar? ¿transferencia bancaria? ¿tarjeta?
  • ¿Podré atender a los clientes a tiempo? Recuerda: 24h 7 días a la semana.
  • ¿Cómo manejo las devoluciones de los productos?

Si te atreves te invito sinceramente a probar Wazala:

wazala ecommerce

Pero si cualquiera de estas preguntas te hace titubear, no te preocupes. Todo se andará.

De momento, dejemos que quien se haya interesado por tus productos o servicios puede hacer lo mismo que en una tienda: que te pregunten.

Y la mejor manera es incluir un formulario de contacto. Y una vez te llegue la pregunta ya te encargarás de desplegar todas tus dotes de seducción comercial para convertir ese contacto en un cliente.

Eso sí, empecemos bien desde el principio con un buen formulario:

  • Que sea fácil de leer: de arriba para abajo, sin complicaciones
  • Que sea corto: cuál es la información imprescindible que necesitas de tu cliente potencial? Nombre, email, teléfono y contenido de la consulta… y punto. Lo demás, ya se lo preguntarás tú proactivamente.

Y sí, no está de más dar la dirección de tu empresa, con su cale, número y código postal. Pero será más bien un elemento para dar confianza al lector (al ver que hay alguien real detrás) porque siempre te contactarán más por email que por carta postal ;)

Resumiendo:

Recuerda que tu página web es tu tarjeta de presentación. Pero no te enrolles. Céntrate en tres áreas:

  1. ¿Quién eres?
  2. ¿Qué vendes?
  3. ¿Cómo puedo conseguir lo que vendes?

Y busca la mejor y más breve forma de seducir a tus lectores para convertirlos en clientes potenciales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>